Pintando abanicos

Mi madre es una fanática de los abanicos. Siempre que le regalan alguno se lo queda aunque sea de publicidad. Luego me llega pidiendo que le quite el logo y se los pinte. Así que he estado entretenida un par de tardes.

Eso es lo que pasó con el abanico negro 2. Tenía la marca de publicidad en el centro de la tela y en los laterales. Primero lo tapé con negro y después decoré con dorado. El otro es el tradicional de flores, con los tonos malvas que prefiere mi madre. Y el último como era calado y más pequeñito me pareció que quedaría bien con un aire un poco oriental, lo decoré con pinta uñas rojo y negro brillante con un palo de los de hacer pinchos morunos.

La mayor parte de las cosas que hago terminan siendo para ella. Como los candelabros que reciclé, ¿nos acordáis?

¿cual os gusta más?